23 de febrero de 2026
ENTREVISTA AL DECANO DE BALEARES, DIARIO DE MALLORCA
Frederic Xavier Ruiz, Decano del Ilustre Colegio de Procuradores«La situación precaria de la justicia necesitaba de un cambio urgente y de calado»«Estamos concentrados en solucionar inconvenientes, solo el tiempo dirá si se ha acertado con la Ley de Eficiencia»— ¿Cómo valora el primer año de entrada en vigor de la Ley de Eficiencia?— Aún es demasiado pronto para hacer balance. El despliegue de sus medidas ha sido progresivo y algunas de ellas de reciente implantación. Permanecemos a la expectativa en relación a la virtualidad de su efectividad que, entendemos, solo veremos a medio o largo plazo.— ¿De qué manera ha afectado a la labor de los procuradores?— Obviamente en el esfuerzo adaptativo que viene a sumarse a otros en un período de tiempo en el que continuamente se modifican normas procesales para adecuarlas a las exigencias sociales a las que dar respuesta. Se trata, como profesionales, de ofrecer nuestra mejor versión con el fin de minimizar los inconvenientes que para los ciudadanos pueda tener una justicia permanente «en obras».— ¿Cuáles son las ventajas e inconvenientes de esta norma, tanto para los ciudadanos como para los procuradores?— Todos somos conscientes de que la situación precaria de la justicia necesitaba de un cambio urgente y de calado. Se hablaba del cambio de organización de la oficina judicial desde hace tiempo; sin embargo, la impresión que finalmente se ha trasladado, sin hacerlo con la debida interlocución con los operadores jurídicos y en tan corto espacio de tiempo para no suspender la actividad judicial, ha sido de desconcierto y desorden. Por tanto, estamos tan concentrados en solucionar inconvenientes que solo el tiempo dirá si se ha acertado con ella.— Algunas voces han alertado sobre la dificultad de acceder a la justicia gratuita que se deriva de la Ley de Eficiencia. ¿Cree que es así?— En la aprobación de la reforma no se contemplaban cuestiones que deben tenerse en cuenta igualmente en justicia gratuita, como los medios alternativos de solución de conflictos que, como requisito de procedibilidad, planteaban el problema desde ese momento de no formar parte del contenido de las prestaciones reconocidas. A la espera de una reforma efectiva, se buscan fórmulas para que esto no suponga una mayor dificultad para quienes solicitan ese derecho.— Está próximo a cumplir 20 años como decano del Colegio de Procuradores, ¿cuáles son los principales cambios que se han vivido tanto en el seno del Colegio como en el ejercicio de su profesión?— Sin lugar a dudas, la transformación de la justicia «analógica» a la digital. Este cambio de paradigma ha supuesto modificar estructuras y adecuar la operativa en todos los ámbitos, así como mentalidades de quienes veníamos ejerciendo esta profesión que, manteniendo su esencia, hemos transformado en una especializada y técnicamente preparada para los retos que el día a día nos plantea.— ¿Cuáles son las demandas de sus colegiados y cómo se trabaja para atenderlas?— Trabajamos desde la proximidad e inmediatez al colegiado. El Colegio es parte de nosotros y, por tanto, integramos las necesidades para darles soluciones en la medida de las posibilidades y medios de los que disponemos. No somos ajenos a la mayor parte de las demandas que nos hacen, dado que normalmente las vivimos personalmente y, por tanto, la labor principal es detectarlas y adelantarse a ellas siempre que podemos.— El Colegio también ofrece formación a los procuradores, ¿cuáles son las necesidades de los colegiados en este ámbito?— El continuo vaivén legislativo y la permanente actualización de los medios que utilizamos obliga a una puesta al día que no solo implica jornadas formativas, sino un esfuerzo en tener a los colegiados informados puntualmente y fomentar su necesidad de estar al corriente de aquello que pueda hacer más operativo y eficiente el servicio que presta.— Las nuevas tecnologías, con la IA a la cabeza, están revolucionando la manera de trabajar de muchos profesionales, ¿de qué forma pueden ayudar a los procuradores?— Fundamentalmente, en aligerar aquellas tareas sistemáticas y reiterativas, permitiendo que el profesional pueda concentrarse en las esenciales de su intervención. Sin embargo, no debiéramos poner tanto énfasis en los medios que nos ayudan a prestar el servicio como en el contenido de este. La justicia tiene esencialmente un componente humano que sigue siendo el más importante a tener en cuenta para gestionarla e impartirla.— Uno de los objetivos que se marcó ya en su primer mandato fue dar a conocer la labor y la figura del procurador, ¿diría que se ha conseguido? ¿De qué manera lo han impulsado?— Hemos avanzado mucho en esta cuestión. Sin perjuicio de ello, debemos siempre aspirar a mejorar el conocimiento que se tenga de nosotros, proyectando nuestra profesión y a nuestros colegiados a través de los canales habituales, como la recientemente renovada página web o iniciativas como la presente.— ¿Qué le gustaría que supiera el ciudadano de los procuradores y de la labor que desempeñan?— Somos un colectivo abierto y a disposición de nuestros usuarios, por lo que intentamos que quienes quieran conocernos, lo hagan.— ¿Por qué aconsejaría contar con un procurador?— En los casos en los que es necesaria legalmente su intervención, no es tanto aconsejar contar con él, sino recomendar que se confíe en su profesionalidad. Y para aquellos casos en los que no es preceptivo contar con él, puede suponer la diferencia entre llevar a buen término las pretensiones o tener disfunciones o, incluso, abandonarlas por el camino.